Lago Agrio , 2010-01-16
La renuncia de los miembros de la Comisión ITT, trajo nuevamente al tapete el tema petrolero... |
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Roque Sevilla, dejó la Comisión Técnica que se encargaba de promocionar el proyecto Yasuní-ITT, el pasado lunes.
En diciembre pasado, las observaciones del secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, impidieron que se firme una carta de intención entre el Gobierno y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que planeaba constituir un fideicomiso para administrar las donaciones a favor del proyecto Yasuní-ITT. En enero, las críticas del presidente Rafael Correa a la negociación –a la que calificó de vergonzosa– provocaron la renuncia de Roque Sevilla, empresario y ex alcalde de Quito, quien lideró –por pedido del propio Correa– la comisión especial encargada del tema.
Correa criticó en duros términos la negociación de la comisión que usted presidía; ¿qué pasó?
Las palabras del Presidente no coinciden con la realidad. Dijo que se ha negociado en condiciones que atentan contra la soberanía, que Ecuador no tenía mayoría en el comité directivo (del fideicomiso), que los países donantes van a imponer sus condiciones... Nada más alejado de la realidad. El comité estaba compuesto por tres delegados del Gobierno ecuatoriano, dos de los donantes y uno del PNUD, que es el administrador y asume una posición neutral. ¿Dónde está la intervención de los países para tratarnos como una colonia? El presidente califica a la negociación como vergonzosa. Resulta que el negociador soy yo, por tanto, quien está haciendo la “negociación vergonzosa” soy yo. Cuando afecta mi honor y dignidad, me obliga a renunciar.
En diciembre, la Secretaría Jurídica de la Presidencia no estuvo de acuerdo con la carta de intención a firmarse con el PNUD por la integración del comité y por la extensión del área a protegerse.
Tuve un diálogo con el abogado (Alexis) Mera (secretario jurídico) y le expliqué. Él lo que pide es que no se firme la carta de intención en Copenhague (donde se realizaba la Cumbre sobre el Cambio Climático), porque no estaba de acuerdo con el texto.
¿En qué consistía la observación sobre el área?
El primer campo de acción del proyecto Yasuní-ITT prevé la conservación de los 40 parques nacionales continentales, 4,8 millones de hectáreas. A eso se suman 5 millones de hectáreas de las comunidades indígenas... El abogado Mera hace la observación (de que el área debe ser más pequeña) de su propio peculio. Cuando le explico que es posible esa protección, él dice: bueno, si es una cuestión técnica lo dejo ahí. Se entendió que estaba acordado ese tema.
¿Por qué dialogó con Mera?
Porque el Presidente me dijo: “Habla con Alexis Mera (para definir los términos del acuerdo con el PNUD)”.
¿Para definir temas formales o de fondo?
El efecto final de los comentarios de Alexis Mera, aunque hayan tenido cualquier intención que usted quiera, no era importante, porque se pueden ajustar los términos de referencia del contrato del fideicomiso. El problema es la decisión política.
¿Siente que hubo un boicot desde el Gobierno?
No tengo fundamentos para decir boicot, pero no comprendo por qué el Presidente tuvo esa actitud.
¿Hubo intereses detrás?
Desde un comienzo sabía perfectamente que era un choque entre dos fuerzas: los que estamos mirando a un Ecuador pospetrolero y los que quieren seguir con el sistema tradicional, ligado al negocio petrolero... En Estados Unidos, los republicanos quieren sacar petróleo de Alaska y los demócratas no. Es exactamente lo mismo. Son los intereses económicos los que quieren sacar el petróleo. De hecho, estoy convencido de que hay unas presiones del sector petrolero, de Petroecuador, de organismos, proveedores... para que siga la producción petrolera. Hay un presidente que tiene que tomar una decisión; y es una decisión política.
En diciembre, la decisión fue del Secretario Jurídico.
No estoy diciendo eso. No me importa lo que diga el subalterno. Hemos nombrado a un líder y tiene la responsabilidad de tomar la decisión: o sigue en lo mismo o se esfuerza por algo creativo y revolucionario. ¿Cuál es la decisión final del presidente?
¿Llegó el fin del proyecto?
Espero que no. Voy a luchar para que no lo sea.
¿Cómo? Ya renunció.
La Constitución contempla que los ciudadanos exijamos una consulta pública. Por qué no hacemos una consulta popular y preguntamos ¿quieren ustedes que se explote el petróleo en el Parque Nacional Yasuní y en el ITT? Si el presidente no quiere asumir la responsabilidad de líder que le corresponde, hay una opción. Ahorrémosle la carga de la decisión al gobernante y pasémosle la responsabilidad al pueblo soberano. (Fuente: Acción Ecológica) |