Puyo , 2010-01-20
Los espacios públicos deben ser para uso de las expresiones culturales, (Ministro Noriega) |
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La tercera política del proyecto de Ley de Cultura, planteado por el Ministerio del ramo, busca la “democratización de los espacios públicos”. Para cumplir este objetivo, la cartera de Estado intentará -entre otras gestiones- “fomentar la distribución y difusión equitativa de la diversidad de bienes y productos culturales”.
Las metas específicas apuntan al año 2013. Estas sostienen: el establecimiento de una red nacional de centros interculturales comunitarios y de salas de teatro, operando a nivel nacional y regional; lograr que pueblos amazónicos accedan a los servicios del Sistema Nacional de Cultura; y que la población tenga acceso libre a los fondos patrimoniales, museos, sitios arqueológicos y archivos nacionales.
Ramiro Noriega, ministro de Cultura, indica que la primera meta está en marcha: “Ya comenzamos con un centro en La Chimba. Estamos construyendo en San Lorenzo y en Borbón (provincia de Esmeraldas), donde vamos a hacer el Centro Internacional de la Marimba”. Añade que “hay que poblar de cultura al país para tener un ambiente de diálogo público”.
Es necesario poblar de
cultura al país para que
exista un ambiente de
extenso diálogo público
Noriega también explica que en la actualidad -en el tema del patrimonio- “se invierte mucho para pocos”. Con esto se refiere a que la taquilla del área cultural del Banco Central solo asciende a 600 mil dólares en todo el país, lo que es inferior a la inversión estatal.
Uno de los planteamientos del Ministro es que el ingreso a los museos, archivos y bibliotecas nacionales sea gratuito. Además, espera que la ley -en caso de ser aprobada por la Asamblea Nacional- sirva como un instrumento para “potenciar el diálogo social, entre todos, entre instituciones y ciudadanos”.
Para el arqueólogo Jorge Marcos, históricamente, el público en general no ha tenido el suficiente acceso a los fondos patrimoniales. “Inclusive porque los lugares -muchas veces- son tan finos y elegantes que la gente no quiere entrar”, dice, recordando un caso particular en la comuna de Salango.
El investigador opina que mucho influye la forma en que se presenten las cosas y el hecho de que los recursos arqueológicos son, generalmente, guardados en sitios de “cultura de élite”, cuando “el patrimonio es de todos los ecuatorianos”.
Para Marcos, la mejor manera de incluir a todos en la distribución de bienes culturales es trabajando directamente con las comunidades.
No obstante, Adrián de la Torre, vocero de la Coordinadora Cultural País, grupo que ha presentado un anteproyecto de ley cultural, cree que “la ley planteada por el Ministerio no atiende el desarrollo cultural endógeno de las comunidades, sino que se convierte en una especie de mecenas dedicado a subvenciones, estímulos especiales, promociones, premios, talleres, concursos, festivales, unidades móviles de divulgación, todos elementos eventuales”.
Marina Salvarezza, actriz y directora teatral de origen italiano, que se desenvuelve desde hace 32 años en la escena cultural del país, cree que la ley planteada por el Ministerio es confusa y, en ocasiones, ambigua. Asimismo, opina que el proyecto no refleja las propuestas planteadas por los involucrados con el teatro.
Salvarezza considera que la mayor dificultad que tienen los teatreros en el país es la falta de espacios estables para presentar sus trabajos. Esto, según su criterio, también tiene que ver con el aspecto económico porque algunas salas alquilan el sitio para los colectivos y este rubro impide que se produzcan ganancias y que, además, -a veces- los costos de producción superen a los ingresos.
“Las instituciones llaman a los artistas a que presenten sus obras gratis, porque el costo de la sala es enorme”, sostiene la directora del Teatro Experimental Guayaquil, y piensa que eso es inadmisible porque es el trabajo de los actores. La actriz considera también que se debe crear una política estatal que permita a los teatristas alcanzar una rentabilidad con su trabajo. “El Estado debe velar porque se hagan salas en las que se ofrezca una programación regular, de martes a domingo”, propone. |