Las crecientes del río Napo afectan a los poblados
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(Napo 15-07-08) La comunidad quichua de Amarum Mesa, a orillas del río Napo y a escasos 10 minutos en bote de Coca, cada vez pierde más tierras. La causa es la erosión que produce en las orillas la fuerza del caudal del río.
Ya se perdieron, según los comuneros, seis aulas escolares. Árboles, pequeñas casas... van cayendo al río. Ahora solo queda un aula que está a 1,50 metros de distancia de la orilla del río.
Según el profesor de la escuela de Amarum Mesa, Álex Grefa, esta sala de clases tendrá que salir del sitio actual. “Haremos una minga, desarmaremos las pocas cosas que se puedan sacar del aula para instalarla en otro sitio”.
Para el presidente del poblado, Pablo Grefa, el problema de socavación lo viven desde hace dos años. “La orilla del afluente estaba muy lejos, por la comunidad solocruzaba un estero del Napo. El ríotenía otra ruta”.
En la actualidad, el afluente se llevó unos 500 metros de terreno de lacomunidad y el problema sigue. Esto ocasiona que los comuneros reubiquen sus hogares en la selva. Allí deben tumbar árboles y adecuar el terreno para armar sus viviendas.
Los comuneros buscan dar explicación al problema, que para ellos no tiene solución. “Lo que ocurrees que la fuerza del río Coca pega en la margen derecha del Napo. Luego el agua viene con fuerza justoen la orilla de nuestra comunidad”, dice Dea.
Mientras tanto, algunos de los 137 estudiantes de la escuela de la comunidad tienen que recibir clases en la casa comunal. Esto hasta queel Municipio de Francisco de Orellana construye dos aulas a unos 200 metros de distancia de la ribera.
Otros niños reciben clases en las aulas que han adecuado los mismos comuneros con los materiales que se pudieron salvar de las aulas que se fueron al río.
Un sector que estáafectado por las arremetidas del río Coca es el Barrio Unión y Progreso, al suroeste de Francisco de Orellana. Allí, especialmente en las casas que están en la confluencia de los ríos Coca y Napo, las inundaciones son comunes.
En tres puntosde este barrio se colocaron espigones para detener lasarremetidas. Por las constantes crecidas y socavaciones que provocaba la fuerza delCocase realizó el dragado del río. (El Comercio)